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Íncubo, el demonio de sexo masculino

El incubo proviene del latín incubus el cual es un demonio que puede tomar forma de hombre, aunque en diferentes culturas tiene distintos nombres y formas. Según la tradición el demonio aprovecha cuando la mujer se encuentra sumida en sueños para mantener relaciones sexuales con ella con el objetivo de crear un vástago cuya vida tenderá a hacer el mal. Según numerosos testimonios femeninos han advertido que, siendo conscientes de la penetración por parte de este ser que unas veces toma forma de hombre y en otras no es visible, notan como su pene es completamente frío. Según fuentes tradicionales la exposición a este tipo de relaciones durante largo periodos de tiempo termina enfermando a la persona. Suelen ser agresivos pues pese a la belleza que puedan mostrar muchas son las mujeres que se niegan por lo que puede obligarlas de igual manera.

El contacto con este ser se realiza durante el sueño por lo que las mujeres que han sentido esta experiencia suelen no recordar lo sucedido; en algunas ocasiones no consiguen despertar o incluso piensan que ha sido todo un sueño. De la misma forma, es posible que el lugar donde ocurren los ataques termine siendo una trampa para la victima pues cuando acude a descansar, la cama – suele ser el objeto que cuenta con la capacidad – puede actuar como fuente de extracción de dicha energía, lo que permite al demonio ser más fuerte cuando acude en busca de alimentación.

Una vez existe la relación de una mujer con un incubo esta puede quedar embarazada y dar a luz a una persona fácilmente manipulable y que tiende a actitudes o acciones de origen maligno, aunque el principal objetivo de este demonio es alimentarse de la energía de la mujer durante la copula. Como ya hemos dicho las relaciones en periodos largos ocasionan la enfermedad en la victima y en casos de prolongación pueden llegar a fallecer ya que consiguen extraer toda la energía de ella. Se dice que los incubos pueden tomar la forma contraria, la de un sucubo cuya forma es la de una mujer muy atractiva con la intención de, ademas alimentarse de la energía del hombre extraer el semen para utilizarlo con una mujer y así poder engendrar ya que por naturaleza estos seres no pueden.

Pueden tener otras formas y nombres, como la Sajra en Bolivia cuya forma es de gato y no copula con la mujer, se sienta encima de su pecho y absorbe la energía hasta conseguir matarla o enfermarla. Puede tener forma de delfín llamado Boto, originario de Brasil que se transforma en un hombre atractivo y con sombrero de color blanco para tapar el agujero por donde respira. Puede encontrarse en celebraciones donde seducirá a jóvenes. Martinica es conocido en algunos países de África donde porta un enorme palo con el objetivo de violar a sus victimas.

¿Has tenido alguna experiencia con un incubo?¿Crees en su existencia?.

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